| 11 Enero 2012
El 26 de noviembre del presente se realizó el Retiro de Adviento de “Adoración Panamá”, con la presencia S.E.R. Monseñor José Domingo Ulloa y S.E.R. Monseñor José Dimas Cedeño.
Monseñor Ulloa dio la introducción al retiro tocando el tema del “Adviento”, donde nos indicaba que debemos prepararnos espiritualmente para recibir a Jesús en nuestros corazones. Hizo una analogía entre una roca del río y nosotros, donde hizo referencia a que la roca del río está mojada por fuera y al romperla, por dentro está seca. De igual forma ocurre con nosotros, que podemos estar inmersos en el mundo de Dios y llenos de él por fuera, pero si no le abrimos nuestro corazón, también estaremos secos por dentro.
Monseñor Cedeño dio su introducción dando gracias a Dios por habernos permitido llegar al retiro, lo que era una muestra que somos verdaderos creyentes en él. Hizo referencia al inicio del “Año nuevo Litúrgico 2012” donde nos preparamos para recibir a Jesús; es un tiempo que nos llama a la acción de dar gracias, a pedir perdón y cada año debe ser mejor que el anterior.
El tema que expuso Monseñor Cedeño fue “El Amor fraterno”, indicando que es la manera de vivir de la unidad eclesial, es por esto que en la adoración al Santísimo Sacramento descubrimos la paz y misericordia de Dios.
Mencionó que la caridad y la unidad son el fruto del amor verdadero, y que el mundo hoy día no tiene conocimiento del verdadero amor y la caridad.
Para el mundo hoy día es difícil comprender el mandato directo que nos dio Jesús: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado, y ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Añadió que la eucaristía es por excelencia el sacramento del amor, la cual debe ser parte de nuestra necesidad como humano y no tomarla como una mandato. Si un alma eucarística no ama, su adoración al Santísimo Sacramento será en vano, sin valor, sin contenido. La principal razón por la que no hay paz en el mundo es porque el mundo no conoce el verdadero sentido del amor. El amor verdadero debe existir desde el núcleo familiar, debe ser la base fundamental en nuestra vida. Hizo referencia a algunos textos de la biblia, entre ellos: Juan 4,7 y siguientes, Juan 3,16, Juan 13,34.
Por otro lado comentó que Dios se presenta como el Dios del amor, que esto es parte de su esencia y no hemos sabido responder a este amor.
En su segunda intervención expuso el tema “Cómo el amor de Jesús se hace realidad en nuestras vidas”, haciendo referencia al documento de Aparecida que indica que “debemos ser discípulos y misioneros de Jesús en la época actual donde el mundo nos necesita”. El amor al prójimo debe ser en la misma línea que el amor que le tenemos a Jesús. No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos y en nuestro diario vivir es difícil amar por los diferentes caracteres de cada persona, por lo que en la adoración al sagrario debemos pedirle a Dios la gracia de amar al prójimo para ver en el otro a Cristo, es por esto que citó la “Parábola del buen Samaritano”, para aclararnos que el amor se ve con obras.
Finalizó citando la lectura de la 1ª de Corintios 10,16



